¡GUERRILLERAS!

Bienvenidas al capítulo trece de “EL PODER DE SER MUJER”. Hoy os traemos a una mujer pionera en su ámbito profesional, la historia de una mujer que lucha por sus sueños cueste lo que cueste, toda una mujer EMPODERADA. Ella es Patricia Ortega, ingeniera, madre y la primera mujer de la historia en ser General de las Fuerzas Armadas españolas.

Ortega, nació en el año 1963 en la capital, Madrid.
Proviene de una familia de militares. Es una mujer casada y tiene tres hijos, que no han seguido la tradición familiar.

Se graduó como ingeniera agrónoma en 1987 y en la primera promoción que permitió a las mujeres a que se incorporaran al Ejército se unió junto con otras 25 mujeres en 1988, y más tarde obtuvo el puesto de Capitán del Cuerpo de Ingenieros Politécnicos del Ejército de Tierra.

31 años después de que el Ejército abriera sus puertas a las mujeres llega a cúspide Patricia Ortega. Fue una de las pioneras que se alistó en el ejército desde que se rompió por primera vez el monopolio de las Fuerzas Armadas españolas. Desde entonces, ha ido abriendo camino para el resto de las mujeres puesto que fue la primera teniente coronel en 2009, la primera coronel en 2015, y ahora la primera coronel en servir con el fajín de general.

 

Patricia Ortega cuenta actualmente con numerosas condecoraciones como la Placa, Encomienda y Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco, la Cruz al Mérito naval con distintivo blanco, y la Cruz al Mérito Aeronáutico con distintivo blanco. Actualmente, en las Fuerzas Armadas hay 221 generales, todos hombres y Patricia Ortega, la única mujer.

Respecto a su cargo, Ortega ha afirmado que lleva con “con mucho orgullo, responsabilidad añadida y lucha constante” ser la primera mujer en España que llega a general. Y ha señalado que “el mismo valor tiene que yo haya llegado aquí, que cualquier hombre haya llegado hasta aquí”.

”Las mujeres somos tratadas como uno más, pero somos más que uno más”, aseguró la coronel, quien pidió a las instituciones militares “esfuerzos” para alcanzar la “excelencia” en materia de igualdad “más lineal, sin discontinuidad por maternidad”.

Sin duda alguna, Patricia Ortega es el claro ejemplo de que no hay imposibles, sino retos. Toda evolución comienza en la mente, y solamente hace falta tener un sueño para comenzar a trabajar y luchar por él. Que esté normalizada una situación no significa que sea lo normal o que no pueda cambiarse. Aquí Patricia, es capaz de motivar a todo nuestro ejército de Guerrilleras para cambiar todo aquello en lo que estemos disconformes.

Si ella puede ¿por qué no vas a poder tú?
¡A por todas Guerrillera! 

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