MUJERES JURISTAS – PODER DE SER MUJER

¡GUERRILLERAS!

Bienvenidas al capítulo quince de EL PODER DE SER MUJER. Con motivo del pasado día de la Justicia Social os traemos a dos mujeres luchadoras, pioneras en la  justicia española. Milagros Calvo y María Luisa Segoviano, que han conseguido romper el techo de cristal del Tribunal Supremo. 

 

CAPÍTULO 15

MUJERES JURISTAS

Ambas naturales de Valladolid, Milagros Calvo Ibarlucea fue la primera mujer en llegar al Tribunal Supremo español, mientras que María Luisa Segoviano ha sido la primera mujer en presidir una Sala del Alto Tribunal.

Milagros se jubiló el pasado enero de 2021, mientras que María Luisa ascendió a la presidencia de Sala hace menos de 6 meses. Ambas han luchado por un sistema de  justicia equitativa a lo largo de sus vidas. ¡Veamos un poco de su historia!

Calvo comenzó a cursar los estudios de Derecho en 1965, cuando aún las mujeres no podían acceder a la carrera judicial. Pero un año más tarde se aprobó una ley que permitió el acceso a estas profesiones. Siendo la segunda mujer en acceder a la oposición.

La ex magistrada siempre ha sido una mujer fuerte, con un gran sentido del humor, independiente y autónoma que ha hecho todo lo que se ha propuesto en la vida.

Nunca quiso ser juez, solamente  quería salir de casa para ganarse la vida. Lo que la llevó a sacarse una oposición de fácil acceso, para evitar mayores gastos en su familia.

 

“No me sentía sola, estaba sola.”

Milagros Calvo

Tras varios años como secretaria de un juzgado comarcal se animó a estudiar la oposición de judicaturas. Su preparador fue un juez, que la recibía para cantar los temas al final del día, después de que ella hubiese pasado el día trabajando y la tarde estudiando. Parece que aprovechaba cada minuto de su día, ¿no?

Una vez aprobó, ejerció de fiscal en Bilbao y pasó a ser magistrada, para después trasladarse a Madrid. Allí desarrolló su carrera profesional como primera Magistrada de Trabajo, de la sala de gobierno del Tribunal Central de Trabajo, llegando a ser la pionera que rompió con la hegemonía masculina en el Tribunal Supremo en 2002.

Pero no ha sido solamente una magistrada excepcional, sino que a lo largo de su trayectoria ha compaginado su labor judicial con la docencia. Compartiendo con jóvenes estudiantes toda la sabiduría adquirida por los años de ejercicio de la profesión.

María Luisa Segoviano

Siguiendo con MUJERES JURISTAS – EL PODER DE SER MUJER, nos encontramos con María Luisa Segoviano. Por su parte, Segoviano es una mujer luchadora y de fuerte carácter. Muy sociable y callejera, le encanta hablar con la gente y salir de casa a tomarse algo. Es una mujer rompedora de esquemas, muy moderna y con un estilo adecuado a su personalidad, que choca muchas veces con el ambiente tradicional de los tribunales.

Se licenció en Derecho por la Universidad de Valladolid, recibiendo incluso el premio extraordinario de licenciatura de la Fundación Lasalle-Boluda. La magistrada llegó al Supremo tras una larga carrera vinculada a la jurisdicción laboral iniciada en 1974.

Fue secretaria de Magistratura de Trabajo, y luego estuvo en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Bilbao durante unos años difíciles, donde la actividad de ETA estaba a la orden del día, lo que hacía su trabajo muy doloroso.

Después, pasó por el Juzgado de lo Social de Valladolid y por el Tribunal Superior de Castilla y León, entrando en el Tribunal Supremo en 2006. Siendo elegida presidenta de la Sala IV, se convirtió en la primera mujer en conseguir el  puesto.

“Ya es hora de que las mujeres despeguemos.”

María Luisa Segoviano

Muchas de sus sentencias han llevado una mayor igualdad para la mujer en el ámbito laboral y de la Seguridad Social. Segoviano es una mujer alegre, independiente y activa que motiva al resto a aprovechar sus conocimientos y aptitudes, y a tener ambición y luchar por cumplir sus metas.

Así como Calvo nunca imaginó que su destino fuese el Alto Tribunal, Segoviano nunca pensó que fuese a dedicarse a algo distinto, pues toda su familia está y estuvo muy ligada a lo jurídico. Su madre ya estudió Derecho en años difíciles para las mujeres universitarias y su padre fue juez.

Además de su carrera judicial, tiene méritos como autora de obras y numerosos artículos doctrinales, relacionados con el ámbito laboral.

En el evento realizado en honor a la magistrada Calvo por motivo de su jubilación, Segoviano dedicó unas palabras a su compañera de sala y a todas las mujeres fuertes que luchan por conseguir lo que quieren.
En el discurso hizo mención de una cita de la feminista francesa Simone de Beauvoir:
“Que nada nos limite. Que nada nos defina. Que nada nos sujete. Que la libertad sea nuestra propia sustancia.”
Simone de Beauvoir

El Tribunal Supremo tardó 190 años en que una mujer fuese parte del mismo, y 208 en que una mujer estuviese al frente de una de sus salas. Sin duda estas mujeres pasarán a la historia como pioneras luchadoras por la justicia y la igualdad.

Pero, ¿sabéis lo que de verdad les gustaría a estas luchadoras de espíritu optimista? Que llegue un momento en que no sea noticia que una mujer logre lo que ellas han conseguido su carrera judicial.

Desde Ouh Lo Là queremos apoyar a todas las guerrilleras que luchan cada día por conseguir un mundo más justo y que se levantan cada vez que se caen. 

¡Porque deje de ser noticia que una mujer esté en el Tribunal Supremo!
¡A por todas guerrillas! 

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