¡GUERRILLERAS! Como cada semana, volvemos con un nuevo capítulo para seguir inspirándoos. Como ya sabéis, de vez en cuando necesitamos un empujoncito para ir ¡a por todas! Con dedicación y constancia TODO se consigue, tenemos que ser perseverantes y visualizar nuestros objetivos. Esta semana os mostramos una historia muy inspiradora, de una mujer visionaria en el mundo de la belleza, ¿adivináis quién es? Os dejamos una pista:
«No llegué allí deseándolo o esperando, sino trabajando para ello»

 

Josephine Esther Mentzer fue una visionaria que luchó por la belleza femenina desde el primer momento. Más conocida como Estée Lauder, fue la fundadora de la empresa de cosméticos que todos conocemos. Pero no lo hizo sola, sino que fundo la marca junto con su marido Joseph Lauder en 1946.

Es hija de madre húngara y padre checoslovaco, nacida en Corona, Nueva York, en junio del año 1808. Fue una mujer visionaria, un modelo a seguir. Gracias a ella, y a otros muchos referentes femeninos, podemos entender que TODO ES POSIBLE, solo basta con soñar con algo, tener el valor de hacerlo, e ir a por ello.

En aquellos años, Esther Mentzer fue capaz, como mujer, de crear una de las empresas más importantes en el mundo de la belleza y los cosméticos. Ella creía en la belleza femenina, sabia que era capaz de demostrar a todas las mujeres la belleza que llevamos dentro, y así lo hizo.

Su interés por la belleza empezó en la escuela secundaria, cuando su tío húngaro empezó a vivir con la familia de Estée.  A partir de este momento, ella empezó a fijarse en el interés de su tío en el cuidado facial, con el uso de cremas hidratantes en todo momento. Gracias a su tío, empezó a crear maravillosas cremas para el cuidado de la mujer, y aprendió a cómo aplicarlo en todos y cada uno de los rostros de las mujeres.

Pero en este caso, no solo hablaremos de belleza y cosméticos. Como hablábamos antes, Estée tenía un instinto para conocer a las mujeres. En la época de los 50, las mujeres nunca compraban sus fragancias, eran sus maridos los que se encargaban de regalarlas a sus mujeres para usarlas en ocasiones especiales, cumpleaños o celebraciones. Estée encontró la forma para que esto cambiara, y que ya no fueran ellos, sino ELLAS, las que elegían el olor que iba a perfumar su piel.

Estée supo conocer a sus compañeras, las mujeres, como nadie lo había hecho anteriormente. Su capacidad e inteligencia, fue lo que hizo que se convirtiera en un icono de empoderamiento femenino, llegando a ser la única mujer que aparece en la lista de “Los 20 genios comerciales más influyentes del siglo XX.»

Como mujer empresaria, Estée Lauder ganó distintos premios a lo largo de su carrera. Uno de ellos fue la condecoración de la Legión de Honor francesa, donde apoyó distintos programas culturales y diferentes causas benéficas como la restauración del Palacio de Versalles y la construcción de parques infantiles en Central Park.

Este icono femenino, se jubiló en el año 1995 y falleció a los 95 años, en abril del 2004, a causa de un fallo cardiopulmonar en su residencia de Manhattan. Pero todo ha cambiado desde que ella lanzó su marca, los valores esenciales que ha transmitido durante toda su vida, apoyando a la libertad incondicional de las mujeres.

Estée Lauder ha sido y será siempre un referente para las mujeres. De la nada creó una de las empresas referentes y más innovadoras en el mundo de la belleza y la cosmética. Nunca se rindió en seguir creciendo como mujer emprendedora, nada le impidió conseguir sus sueños y convertirse en un ídolo femenino para todas las mujeres.

Si ella pudo ¿por qué no vas a poder tú?
¡A por todas Guerrillera! 

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