¡GUERRILLERAS!

Bienvenidas a un nuevo capítulo de “EL PODER DE SER MUJER”. Hoy os contamos la historia de Sarah McBride, la primera senadora transgénero de los Estados Unidos. Un caso inspirador cuanto menos, de una mujer que ha tenido que luchar toda su vida contra los estigmas y estereotipos de la sociedad. Aún así, los mensajes de odio que ha recibido a lo largo de toda su vida no le han impedido convertirse en la mujer modelo que es hoy.

 

Sarah McBride es una mujer transgénero, activista LGTB y política estadounidense que en marzo del 2019 fue nombrada Secretaria Nacional de Human Rights Campaign.

Sarah McBride empezó a ser conocida en los titulares al revelar su condición de transgénero en la universidad mientras desempeñaba la función de presidenta del cuerpo estudiantil de la American University. Con tan solo 30 años, ha llevado a sus espaldas logros como haber frenado en 2019 el intento de Donald Trump de recortar los derechos sanitarios para las personas transgénero.

Hace cuatro años Sarah dio el primer paso en su carrera política realizando un discurso en una Convención Demócrata. Fue la primera transgénero en conseguirlo, y aunque el mandato de Trump ha dado la impresión de recortar las libertades civiles, las activistas como McBride decidieron seguir su lucha sin frenar ni un segundo y apostar por los derechos de las personas. A día de hoy, se ha convertido en la primera senadora transgénero en la historia de los Estados Unidos.

En alguna ocasión, Sarah ha hecho hincapié en el rechazo y las muestras de odio que ha recibido a lo largo de su periodo presidencial por parte de la oposición política y entre ellos, el presidente Donald Trump.

Sarah creció en la ciudad de Wilmington y se graduó en la Escuela de Artes Cab Calloway, donde trabajó con el fiscal general de Delaware. Fue en 2018 cuando publicó Tomorrow Will Be Different, un libro donde cuenta sus experiencias en la lucha contra la igualdad de género y otras más personales como la relación con su esposo, quién falleció de cáncer.

 

Podemos decir que Sarah ha hecho historia en su partido, pero también lo hizo hace seis años, en su estado, Delaware. Sarah fue la pieza clave en la aprobación de la legislación que prohíbe la discriminación de la identidad de género en términos laborales, de viviendas y acceso a las instalaciones públicas, entre otros.

Su esfuerzo sembró su fruto cuando, después de que Trump eliminara la regulación que aprobó Obama que prohibía la discriminación en la atención sanitaria contra pacientes transgénero, logró reinstaurarla durante la celebración de la celebración del Orgullo Gay.

 

 

El ser la primera persona en conseguir algo no es tarea fácil. Abrir el camino es quizás uno de los actos más valientes que una persona puede realizar. Sarah ha conseguido que  las personas transgénero vivan con más esperanza y no encuentren tope a sus sueños ni metas.  Aquí Guerrilleras,  una mujer de los pies a la cabeza. Como Sarah, debemos ayudar a todas aquellas personas que sienten ese rechazo por parte de la sociedad, pues es muy duro sentirte sola, y eso todas lo sabemos. Jamás abandonéis vuestros sueños, juntas somos mucho más fuertes.

Si ella puede ¿por qué no vas a poder tú?
¡A por todas Guerrillera! 

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